¿Tu sueldo, se desvanece en tu boca?
19 de Octubre 2017
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Persona sosteniendo celular

Llegó el momento de sacar cuentas. Tómate un momento y piensa: ¿cuánto de tu presupuesto mensual destinas en tu comida? Si estos gastos superan el 70 % del total de tus ingresos, estos tres consejos son para ti.

1. Planifica, organízate y sé constante

Cada día que vas a la oficina, necesitas cubrir tu almuerzo y este tema puede ser un dolor de cabeza la semana antes de la quincena, cuando solo vas a restaurantes. Sí, es más cómodo, pero para tus metas a largo plazo, no. Te tenemos una buena noticia, si te gusta la cocina, es momento de que tu casa sea tu restaurante, con el servicio para llevar, claro está.

Diseña tu menú cada semana, escoge el mejor tiempo para prepararlo y sigue al pie de la letra lo que has acordado comer para evitar caer en tentaciones. Dejar la tarjeta de crédito en casa en lo que te disciplinas te será de ayuda.

2. Huye de los gastos hormigas

¿Eres de los que compras un café todos los días por la mañana? ¿Un helado todas las tardes? ¿Fanático de los brownies y de las croquetas? Todos estos gastos al tenerlos de manera recurrente, te consumen una suma significativa de dinero en tu presupuesto.

Con un poco de imaginación y disciplina los puedes eliminar. Considera beber el café de la oficina o prepáralo en casa; cuando vayas al supermercado, incluye en el listado comprar frutas, semillas, galletas y yogurt. Estas son meriendas económicas que puedes guardar en tu escritorio para que cuando tengas ganas de picar algo, no gastes de más.


3. Aprovéchate de los beneficios adicionales

Incluye en tu agenda los martes de vegetales o los miércoles rojos de los supermercados, sobre todo si son de temporada. Adquiere alimentos que estén unidos a una promoción especial que te incluya otro tipo de alimento (por ejemplo, esa caja de cereal que incluye un cartón de leche gratis).

Aplica estos consejos y pronto verás resultados positivos en cómo el dinero te puede rendir mejor para llegar a fin de mes. Recuerda darte un gusto una o dos veces al mes y comer en tu restaurante favorito ese plato que quieres se deshaga en tu boca lentamente.

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