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Trucos cerebrales para aprender cualquier cosa más rápido
21 de Noviembre - 2018
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joven leyendo libro

Se ha dicho que el adulto promedio solo usa el 10% de su cerebro. Imagina lo que puedes ser capaz si lees algunas técnicas que hagan que tu cerebro acelere su proceso de aprendizaje. Aquí una lista de trucos para esto:

Apréndete todo, en pequeña dosis
Por lo general, cuando alguien estudia o está aprendiendo algo toma horas o días para lograrlo. Sin embargo, lo que algunos expertos recomiendan es espaciar los estudios en lapsos de 30 a 50 minutos, pues cualquier cosa por debajo de 30 minutos puede ser demasiado breve para adquirir conocimiento, pero sobrepasar los 50 minutos puede hacer que te desenfoques. Traza un tiempo promedio, estudia lo más difícil primero y lo más simple de último. Luego, descansa unos diez minutos y haz alguna actividad que te permita repasar mentalmente lo aprendido. Aunque no lo creas, mientras respondes sinceramente estas interrogantes puedes darte cuenta si se trata de un capricho impulsivo o algo ciertamente importante.

Estudia tomando notas a mano
Es cierto: tomar notas en tu computadora portátil o tableta puede ser más cómodo, pero es escribiéndolas en un papel que hará que las retengas. Esto porque cuando se transcribe en el teclado puedes hacerlo mecánicamente y sin sentido. Además, con el uso de dispositivos digitales puedes estar más cerca de distracciones como el correo electrónico, la navegación por Internet o notificaciones de redes sociales.

Practica lo aprendido como si fuera un juego
Intenta encontrar nuevas formas de aprenderte el material, porque esto puede aumentar la velocidad en lo que lo almacenas en el cerebro. Por ejemplo, imagina que te están haciendo una entrevista cuyas respuestas es lo que debes aprenderte o que eres un artista de rap y debes hacer que todo rime. Divierte y aprende.

Lee lo que necesitas aprenderte en voz alta
Cuando lees en voz alta no solo puedes mejorar tu dicción sino que también puedes ayudar a tu memoria. Al hacerlo, tu cerebro se percata de detalles que pudiste haber descuidado sin siquiera saberlo.

Crea escenas visuales
Este consejo esencial funciona por dos razones: primero, naturalmente recordamos las señales visuales mejor que las palabras y, segundo, cuantos más sentidos involucre al aprender o almacenar algo, mejor lo recordará. Al representar la información que está estudiando en un formato visual estás conectando con la información de otra forma.

Tomate una ducha y duerme
La ciencia lo demuestra: tomar una ducha hace que tu cerebro deambule y las cosas que has estado tratando de asimilar pasan a primer plano. Luego, duerme. Hacerlo es crucial para el funcionamiento del cerebro, el buen juicio, el tiempo de reacción e incluso el uso de una gramática consistente. La mente de un durmiente sensato aprenderá mucho más rápido que otro que no ha dormido ni descansado.